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Cómo puede doler tanto...
Parece que la vida quiere que vea sufrir a la gente que quiero por todos los frentes. Quizás perdamos muchas batallas, pero acabaremos ganando la guerra y saldremos adelante...
Hace algún tiempo escribí una poesia y en unos de sus versos decía: "Cómo puede doler tanto [...] una lágrima en unos ojos ajenos". Ahora soy aún más consciente que cuando lo escribi, con más fuerza. Esa sensación de que tu corazón se hace tan pequeño, tan pequeño y ese nudo en el estómago que te bloquea, que te anula. Ante ti personas a las que apenas conoces, una persona a la que ya le tienes cariño, sufren. Y si además también sufren personas a las que adoras.... La impotencia es demasiado grande, casi tanto como la tristeza.
Y eso, que es tanto, ni siquiera es suficiente. La vida quiere que vea sufrir a más gente que quiero; dejándome a mi en medio, impotente, insegura y perdida. Parece saber que el dolor de ellos me duele más que el mio propio.
Por ese sueño que forma parte de mi realidad.
Yo me siento mucho más feliz y mejor persona que hace 5 años. Es cierto, el tiempo es implacable, pero como negar todo lo que nos ha dado. Me cuesta creerlo, de verdad; me emociono de sólo pensarlo; y es que, para mi, es realmente un sueño lo que la vida nos ha dado al compartir todo esto. Yo sólo espero seguir soñando; que el tiempo pase cuanto quiera (eso no podemos evitarlo), pero que sigamos soñando y alimentando esta historia con más viajes y encuentros repletos de recuerdos, porque teneros y recordaros es lo que más fuerza me da para seguir adelante.
Vuestra amiga:
Laura Díaz
Y sin pretender saturaros, aprovecho para escribir una poesia que le escribi a Ángel íntimamente relacionada con esto.
Fue aquel día que encontré un sueño,
lo metí en una cajita invisible verde;
porque a los sueños, como a mi,
siempre les gusto el verde.
Fue aquel día que nuestras vidas se cruzaron.
Un día no sé cuando, la cajita se abrió;
yo nada sabía, tú me la regalaste.
Sólo supe que era un sueño
cuando se convirtió en mi realidad.
¿Puede haber mayor regalo?
Tus amigos fueron míos,
tu amistad incalculable tesoro,
tu talento, alimento para mi alma.
Una historia de momentos,
recuerdos por los que viajar.
Y un sueño. Otro,
dentro de este que has hecho realidad:
que pasen los años como desde aquel día,
cuando llegaste a mi vida con un sueño,
y que ese sueño siga siendo mi realidad.